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miércoles, 17 de mayo de 2017

FORUM ZEGG

Creando una nueva cultura de confianza.

“En el círculo, con dudas tomo el centro, se me sugiere que me mueva y mire a las personas. Éstas, atentas, acogen mi presencia: puedo confiar. Durante el proceso indago, me dejo llevar, sigo las sugerencias de la facilitación que respetuosamente, con humor, amor e ingenio, me acompañan a crear un mundo más transparente en el que afirmar lo que soy y ocuparme de ello. Luego, mis colegas del círculo me devuelven desde el centro observaciones, movimientos significativos, intuiciones que me ayuden a valorar lo que es y a alumbrar aquello que todavía no veo de mí. Gracias por vuestros espejos.”


Tras siete años impartiendo en la península el curso de introducción al Forum ZEGG Presencia y Esencia, ha tenido lugar la primera formación para facilitadoras/es durante 3 semanas de 2016. Conjuntamente hemos experimentado una técnica que integra la sabiduría desarrollada durante 40 años. Hoy, gracias al trabajo de formación de Achim Ecker y Barbara Stützel y al sostén organizativo de Alejandra Español, contamos ya en la península con un grupo de 17 personas preparadas para acompañar procesos humanos, proyectos y comunidades. Gente capacitada que pretende apoyar el encuentro genuino interpersonal al tiempo que sostener procesos que nutran de viabilidad sueños colectivos.

Forum ZEGG se gesta en el seno del proyecto Meiga en Alemania alrededor de la figura de Dieter Duhm en 1978. Activistas integrantes de éste, herederos del dolor y el silencio de la generación alemana anterior, ponen en marcha la Ecoaldea ZEGG: Centro Experiencial de Creación Social y Cultural. Quieren experimentar nuevos códigos de convivencia en los que los afectos, la comunidad y la individualidad se expresen dentro de un marco cultural que favorezca la expresión del potencial humano. El Forum es el recipiente que sostiene el proceso transformador en que se aventuran.


Esta herramienta facilita los espacios grupales de conexión, gestión emocional e indagación colectiva. Fortalece la cohesión grupal al ofrecer espacios de transparencia emocional que crean confianza entre las personas contribuyendo notablemente en la prevención de conflictos. Igualmente, se trata de una propuesta política que va más allá de la discusión teórica. Al promover un espacio honesto e íntimo, lo personal se hace público y se facilita el contacto con la desesperanza, así como con el dolor colectivo de nuestro tiempo. Así, el Forum es palanca para la toma de conciencia y compromiso, individual y conjunto, redefiniendo el andamiaje cultural.

Habitualmente, siendo frutos de nuestra cultura, fieles a las reglas de cortesía, al miedo a la diferencia y a ser descubiertas/os en ella, marginamos información en nuestros vínculos, viviendo entre máscaras y fantasías. La falta de retroalimentación condiciona tanto el desarrollo personal como el de las relaciones y proyectos. Bloquea los cambios sinérgicos consecuentes de atender honestamente la diversidad de lo que está pasando. Por otra parte, separadas/os en la desconfianza individualista, perdemos tanto nuestro poder como nuestra sensibilidad colectiva.

Hemos construido nuestra personalidad para protegernos del dolor y otras experiencias que señalamos como ajenas cuando, al menos en parte, no lo son. Escucharnos, permitirnos resonar entre dos o más personas, nos habilita para estar en contacto con un sentido colectivo de la humanidad y de la vida en el planeta. La sociedad, anestesiada del dolor y de su realidad interdependendiente, bloquea su poder de acción y transformación responsable. Necesitamos reconectar con esta conciencia para afrontar los retos como habitantes del planeta.

Para reconocernos como tales, en el Forum ZEGG investigamos desde las experiencias personales sobre nuestra naturaleza, relaciones y acuerdos sociales. Así, construimos colectivamente una nueva cultura de paz que se sostenga sobre nexos y narraciones transparentes, promueva la confianza y afirme la corresponsabilidad. Amor y Poder, se dan la mano: El amor que acoge la expresión transparente de las diferencias y sostiene la incertidumbre de lo desconocido; el poder de saber que, habitando mi vulnerabilidad y autenticidad, no tengo nada que esconder y no puedo ser manipulada/o. Este encuentro, canaliza una interacción en la que la cultura grupal se reformula con acuerdos que apuntan a la sostenibilidad.

Forum está pensado para grupos que conviven y/o comparten una visión común que conjuga el crecimiento personal y del proyecto. Activistas sociales que quieren actuar (también) desde el ámbito micro reconociendo aquello por transformar dentro de sí mismas. Además se dinamiza con grupos de desconocidos en talleres de al menos 4 días, tiempo estimado para experimentar el grado de confianza que contenga el proceso.

Su expresión principal es el Forum con Espejos, estructurado de la siguiente forma: Círculo, protagonista, facilitación y espejos. El círculo, formado por las personas del grupo, representa simbólicamente el ámbito de lo social, el espacio donde acordamos nuestra identidad. Es el contenedor de presencia que presta su atención y capacidad emocional a la persona que toma el centro.

El rol de protagonista avanza desde el círculo al centro. Con el apoyo de la facilitación, descubre sus zonas ocultas en relación al tema que escoge. Muestra al grupo una parte de su experiencia vital, singularidad en el tiempo de un ser que construye su máscara en relación con otras y viene a mostrarla para darse a conocer. La facilitación sostiene el espacio y apoya creativamente al rol protagonista con sugerencias, propuestas y devoluciones con el objeto de ganar transparencia, desidentificación del relato y responsabilidad. Los espejos, en una segunda parte, son ofrecidos por integrantes del círculo. Desde el centro, comparten observaciones, intuiciones y reflexiones sentidas para alumbrar la zona ciega del proceso. Juntos completan la visión.

Cada una de las intervenciones, de protagonista y espejos, finalizan con un aplauso de reconocimiento del círculo. Otras formas en las que usamos el Forum Zegg son: Forum de los Sueños, donde empleamos la sabiduría colectiva para descifrarlos; el Forum Teatro, en el que exploramos facetas desconocidas de los/as integrantes, y el Forum Temático, con el que indagamos un tema de interés grupal.


Pasan los días y el clima se ablanda. Cruzamos en conjunto el escepticismo de los corazones. En la vulnerabilidad, descubrimos resonancias que nos reconectan con la comunidad, con nuestro poder y un cierto sentido de compromiso: razón de ser última de esta herramienta que hoy cuenta ya con una comunidad de facilitadoras en la península.

Próximo taller 

Del 26 al 30 de julio

Segart (Valencia)

Cristobal Roca y Javi García. Cris se licenció en Antropología y Filosofía. Está certificado
por el IIFAC-E, asociación a la que pertenece. Javi estudió Sociología. Forma parte de la
Asociación Facilitasana y es co-creador del curso Herramientas Prácticas para la
Transformación de Conflictos que se imparte en Valencia. Son facilitadoras de Forum
ZEGG y acompañan procesos colectivos.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Autoempatía
Una de las claves de la Comunicación No Violenta (CNV) es la manera en que nos tratamos a nosotras mismas: Autoiempatía. Cada persona es única y especial. Si somos violentos con nosotros mismos y nos autojuzgamos entonces nos tratamos como objetos y no podemos ver ni conectar con nuestra propia belleza. Además es difícil que seamos empáticos con las demás personas. Los juicios sobre nosotros mismos, al igual que todos los juicios, son la trágica expresión de necesidades no satisfechas. Dándonos autoempatía, conectamos con esas necesidades no satisfechas que están detrás de los juicios. Conectar me llena de una energía compasiva que pasa a ser el motor de los pasos y/o cambios que quiero hacer en mi vida. Desde esta conciencia mis actos son libres y más probablemente conectaré con la alegría. Cuando el juicio y el autoreproche es el motor de los cambios en mi vida, suelen venir acompañados de sufrimiento. En el imaginario del mundo de las culpas, una equivocación, un error merece un castigo. Como dice M. Rossenberg, “ Aún cuando a veces ‘aprendemos la lección’… … preferiría que el cambio estuviera estimulado por un claro deseo de enriquecer nuestra propia vida u la de los demás y no poe energías destructivas tales como la vergüenza y la culpa”.
Traducir del “tener que” al “elegir”
Cultivamos la autoempatía cuando convertimos el “tengo que” en un “elijo”. De esa manera tomamos conciencia de las necesidades que satisfacen nuestras acciones y que podemos elegir.
Por ejemplo: tengo que escribir una solicitud para dar un taller en la universidad. → Elijo escribirla porque realizar este taller satisface mi necesidad de sentido, contribución, aprendizaje y seguridad económica ...
Si actuamos por obligación, dinero, por aprobación de los demás o para evitar la culpa, la vergüenza o el castigo, no nos sentimos felices. Si queremos encontrar un sentido a aquello que hacemos que provea energía a nuestras acciones, nos ayudará conectar con los valores profundos que subyacen a estas más allá del dinero, la culpa... Nuestras acciones pueden pasar a ser elecciones responsables, o quizás, en esa conciencia, decidir iniciar algo nuevo.
Al “traducir” el “tener que” por el “elegir” descubrimos más alegría e integridad en nuestras vidas al descubrir los valores que hay detrás de nuestras acciones.
Duelo
Cuando hacemos algo de lo que no estamos satisfechos, podemos hacer un proceso de duelo y perdón hacia nosotros mismos. A través de la información que nos dan nuestros propios juicios sobre nosotras mismas, nos podemos conectar con las necesidades que tratábamos de cubrir cuando hicimos lo que ahora lamentamos haber hecho y, por otro lado, también nos podemos conectar empáticamente con los sentimientos y necesidades que teníamos en el momento en que decidimos actuar como lo hicimos. Sostener la conexión con las necesidades de una y otra parte, nos conduce a abrir el corazón a nosotras mismas en ambas facetas. Se trata de un duelo desde la CNV, un arrepentimiento sin culpa que nos conecta con la dulce tristeza de reconocer nuestros límites y de reconocer que distamos de ser perfectos. Desde este reconocimiento, podemos encontrar nuevas estrategias para nuestro aprendizaje y crecimiento personal. Para estar más en armonía con mis valores, desde el buentrato* hacia mí mismo.
Desde el mundo de las culpas, la vergüenza, la culpa, la ira o la depresión... son el motor del cambio cuando hago algo de lo que no estoy satisfecho. Cambio porque no me gusto. Es decir, la no aceptación de partes de mí mismo impulsa un cambio, y esto supone un coste importante para nuestra autoestima.

Autoempatia de primeros auxilios:
Podemos practicar a darnos empatía inmediata en situaciones de intensidad emocional (texto tomado de Helen Adamson):
• Respiro.
• ¿Cómo me siento en mi cuerpo y emocionalmente?
• Respiro.
• ¿Qué necesidad está viva en mí?
• Respiro.
• ¿Puedo abrir el corazón a mí experiencia?
• Respiro.
• ¿Quiero intentar conectar ahora con la otra persona?
• Si es que sí, ¿quiero empezar por recibirle con empatía o por expresarme honestamente?
“Seamos el cambio que buscamos en el mundo” (Mahatma Gandhi)
Algo más sobre las necesidades
Las necesidades básicas las compartimos con todos los seres humanos, es por ello que al reconocerlas en la otra persona se establece una conexión empática, reconocemos un valor compartido. Para poder reconocer las necesidades de otra u otras personas, necesito estar en contacto con mis propias necesidades. Estar en contacto con mis propias necesidades y con las de otra u otras personas es compatible. Algunos rasgos propios del pensamiento de nuestra cultura nos llevan a lo que Thomas D´Asemburg, autor del libro Deja de ser amable, sé auténtico, llama el pensamiento binario: O esto o esto, o conmigo o sin mí, o blanco o negro, o con mis necesidades o con las tuyas. Es importante para nosotras en el camino de integrar la CNV que estemos atentas a esta trampa según la cual la aceptación tuya implica la negación mía y a la inversa.
Si en contacto con mi necesidad no puedo acoger la tuya es porque quizás estoy confundiendo necesidad y estrategia. Conectarme con mi necesidad profunda implica hacerlo con un valor propio que está en juego, más allá de la situación. Se trata de una conexión en que me responsabilizo totalmente de aquello que es importante para mí. Al hacerlo, al reconocer que mi necesidad sólo tiene que ver conmigo, permito el espacio para escucharte. Algunas veces reconocemos nuestra necesidad pero no nos responsabilizamos totalmente de ella, otras, como ya se ah dicho, confundimos necesidad con estrategia. Un ejemplo de confusión entre necesidad y estrategia sería decir que necesito que me hagas caso, lo que sería una estrategia poco concreta y en la que vinculo mi bienestar a lo que tú hagas. Es posible que desde ahí me enfade contigo o te guarde rencor y que no pueda escuchar tus necesidades. Quizás en otros momentos me sienta culpable y decida negar mi necesidad y atender la tuya. En el mismo caso, otra cosa sería reconocer que necesito atención, escucha o reconocimiento, más allá de ti, más allá de que en este momento seas mi estrategia favorita para conseguirlo. Cuando hago esta diferenciación será más fácil ver y sostener empáticamente mis valores y los tuyos aunque sean distintos en ese momento. Cuando no la hago, quizás pueda pensar que para conectar con la otra persona tenga que renunciar a mi necesidad (pensamiento binario) y que mis necesidades me limitan: Puedo pensar: “por culpa de mi necesidad no puedo estar bien con las demás personas, se trata de una carencia, mejor no voy a escucharme más porque eso me da problemas”.
En nuestra relación con nuestras necesidades, también juega un papel la socialización de género. En una generalización, podemos decir que los mandatos de género han enseñado a las mujeres que ellas están para el servicio y cuidado de las demás personas y que sus necesidades no importan: ¿Para evitar el conflicto o tener armonía niego mis necesidades en nuestra relación? Por otro lado, los hombres pueden tener dificultades para reconocer sus necesidades, ya que tradicionalmente se ocuparon de ellas sus madres, abuelas y quizás luego sus esposas; además, estar en contacto con mi mundo interior no es una cualidad que desde el género se atribuya a lo másculino: ¿Me enfado porque no sé lo que me pasa? Cruzar los límites de los roles asignados socialmente, salirse de la norma, por mi experiencia, no nos resulta fácil a las personas. Como dice Thomas D´Asemburg: “Ser felíz no es necesariamente cómodo”.
En síntesis, para conectar con otra persona, primero necesito darme un espacio a mí misma, darme la importancia que tengo y reconocerme, validarme en mi experiencia cruzando los límites de mi identidad. Creo que sólo así podré escuchar a la otra persona completamente, conectarme con sus necesidades estando con las mías y, luego, buscar estrategias conjuntas si así lo deseo. No hacerlo puede alimentar relaciones de agresión-sumisión, alimentará el rencor entre las partes y minar nuestra autoestima.

*Buentrato: Los Vínculos Amorosos. Editorial Paidos. Fina Sanz

jueves, 16 de junio de 2016

Co-escucha o Escucha Compartida

Como seres humanos tenemos la capacidad de vivir con plenitud y la inteligencia propia de un genio. Esta es la premisa sobre la que se sostiene la técnica de la Coescucha que desarrollara Harvey Jackins en los años 60.Esta técnica entiende la inteligencia como la capacidad de responder creativa y flexiblemente a las situaciones que se nos presentan, lo que nos diferencia de los animales que tienen patrones de respuesta determinados. Sin embargo, en general, sentimos en alguna medida la existencia de limitaciones para llegar al óptimo funcionamiento y goce de la vida.

A lo largo de nuestra vida, vamos acumulando experiencias. Algunas son angustiosas y se producen crisis, procesos de duelo de mayor o menor intensidad y grado. Entonces se pone en marcha nuestro mecanismo natural de sanción que consiste en el desahogo. Llorar, temblar, reír, desahogo colérico, bostezar, conversar de forma animada y no monótona,  sudar, cambios de temperatura corporal, picor…, son algunos de estos mecanismos. La dificultades que encontramos para hacerlo, son las propias que marca nuestra cultural. 1) La respuesta que damos desde este condicionamiento es bloquear cualquier expresión de desahogo porque escuchar tu angustia me conecta con la mía, por lo que solemos decidir actuar de una de estas maneras:  Tranquilizar, minimizar, aconsejar, reaccionar emocionalmente, ser descortes,  consolar, tratar de satisfacer, bloquear la emoción, dar la razón, hacer razonar… 2) A medida que crecen, los niños aprenden a interrumpir su desahogo conforme los condicionamientos de culpa y vergüenza ganan terreno. 3) La creencia de que el ser humano es malo por naturaleza arraigada al pensamiento judeocristiano supone que escucharse, estar en contacto y expresar sentimientos y necesidades significa conectar con lo no deseable, y justifica la negación del mundo interior.

Cuando no hacemos un desahogo de la angustia con plenitud, las emociones quedan bloqueadas en relación con lo sucedido así como nuestra capacidad de dar una respuesta diferente y creativa (inteligencia) ante nuevas situaciones que resuenen con la vivida y no sanada. Pasamos a responder por guiones predeterminados, a repetir respuestas cuando no necesariamente son las adecuadas.
Si un/a bebé, aun no condicionado/a por mecanismos de vergüenza y culpa, y tras una situación angustiosa,  se le ofreciera un apoyo en el proceso de desahogo,  lo haría con la profusión y vigor necesario, de manera natural, y a continuación volverá a conectar con su bienestar. Habría limpiado esa experiencia y conservaría intacta si capacidad. Los adultos disponemos de esta capacidad y la coescucha propone un marco el cual se facilite.

Coescucha por parejas

Se trata de un espacio de confidencialidad en el que una persona habla y otra escucha con un tiempo pactado después del cual se intercambiarán los roles. Al pactar el tiempo establecemos con claridad a quién pertenece qué rol durante ese tiempo, lo que facilita que lo asuma con indicaciones claras y sin culpa.
Al terminar el tiempo de cada una de las rondas, la persona que escucha hace una pregunta sencilla con el fin de sacar a la otra persona de la historia que está compartiendo.
La persona que expresa dispone del tiempo para hacer lo que desee con él: puede hablar o no, es su tiempo. Ni siquiera es importante que su mensaje sea entendido. Se trata de un ejercicio de confianza, de dejarse llevar: cualquier camino es bueno.
La persona que escucha ofrece calidad de presencia y acogimiento y, en un principio, escucha en silencio. Puede preguntarle al inicio si desea un contacto físico, como sostener su mano entre las suyas, para reforzar el acompañamiento.
Una declaración de intenciones en la escucha podría ser esta:Mi atención pertenece plenamente a la persona que tengo frente a mí, me conecto con tu vivencia y sostengo mis procesos de identificación: no es el momento de prestarme atención y me lo recuerdo siempre que se me olvide. En este momento soy la persona que necesita la persona frente a mí para hacer justo lo que estoy haciendo: escucharla plenamente. La persona frente a mí es brillante, inteligente, posee un gran corazón, posee libertad de criterio y es totalmente poderosa. Confío en ella y en su capacidad infinita. Vivo deleitada, alegre, gozosa, la oportunidad de estar frente a ti, regalándote mi presencia consciente. Demuestro mi compromiso con mi entrega a este momento.
Tratando de dar un mensaje de que todo es bienvenido y que estoy muy interesada en lo que traigas, sea lo que sea, puedo adoptar algunas de estas estrategias:

a)    Mantener la mirada en la otra persona con una sonrisa en los ojos, sosteniéndola
b)    Mantener una ligera sonrisa budista en la boca
c)    Estar en contacto con la respiración

Si tengo algo de experiencia, puedo apoyar el proceso interviniendo en alguna ocasión al percibir la carga emocional:
a)    Asintiendo (Ummm, aha…)
b)    Nombrando con mucho respeto el sentimiento o la necesidad que me llega.
c)    Diciendo: ¿Te gustaría contarme más sobre eso?
d)    Repitiendo el mensaje

Coescucha grupal:

Se trata de un ejercicio en el que confiamos que la sabiduría propia del grupo se expresará en este marco. Practicamos la suspensión del juicio y un trabajo terapéutico en el marco grupal/ social. Es terapéutico para todas. Refuerza la confianza grupal en un espacio que cuida la seguridad y la igualdad en la participación de manera estructural. El rol de facilitadora es en parte compartido en el sentido de que, aunque esta se encarga de tiempo y cuidar que se respeten los acuerdos (confidencialidad y hablar en primera persona), el espacio a nivel de escucha los sostenemos entre todas.
Colocadas en círculo, disponemos de igual tiempo para cada persona que hace uso de su espacio como desee. El resto del grupo ofrece escucha consciente y atención plena, en ningún caso interviene. Los turnos son correlativos, y si alguien lo desea puede hacer pasar su turno para recuperarlos al finalizar la primera ronda. Tras esta primera ronda se realizará una segunda en la que se proponen tres alternativas: profundizar en un tema trasversal que saliera en la primera ronda, escoger uno con profundidad emocional que haya salido o expresar de nuevo libremente con la intención de profundizar más.

Para terminar se hace un cierre que cuide la conexión grupal y que puede proponer la persona facilitadora del espacio.

jueves, 9 de junio de 2016

Forum como herramienta para grupos


El Forum es una técnica de gestión emocional e indagación colectiva que tiene como finalidad contribuir a crear una nueva cultura de paz a través de los valores de la confianza y la transparencia. Su origen tiene lugar en la eco-aldea alemana Bautmitte y se desarrolla en la actualidad en las comunidades Zegg, también de Alemania, como en la comunidad Tamera en Portugal.

El Forum tiene distintas variantes, en su forma estándar un grupo de al menos 10 personas forman un círculo sentados en sillas, entre ellas se sientan la o las facilitadoras. Tras unas dinámicas para crear el ambiente de confianza necesario, las facilitadoras abren el espacio para que una persona salga al centro a exponer algo que quiere compartir con el grupo. En esta primera parte, el grupo comparte la responsabilidad de sostener el espacio junto con la facilitadora. Lo hace aplaudiendo la entrada y salida de la personas al centro y poniendo una atención interesada y empática sobre lo que ocurre en este espacio. La facilitadora, además guía el proceso. Apoya para obtener claridad, indagar, dejar venir nuevas ideas y anclarlas en el ahora presentándolas ante el grupo. Lo hace con preguntas y sugerencias, la creatividad y la expresión artística en estas juega un papel importante.

Una vez la presentadora vuelve a su silla, la facilitadora le pregunta si desea tener Espejos del grupo. Si no los desea termina aquí el proceso, si los desea, se abre este nuevo espacio en que las participantes que así lo quieran pueden levantarse y expresar lo que han visto, lo que han escuchado, lo que han sentido, sus intuiciones... también pueden hacerlo a través de distintos canales.  Los Espejos se hacen desde el centro del círculo y haciendo referencia en tercera persona a quien expuso, al tiempo que se dirigen al grupo y no a la persona individual: se mira al grupo al hacerlos. Queremos aquí despersonificar la información. Por otra parte, los dos primeros espejos pondrán el foco en valorar positivamente aspectos de la intervención, abriéndose otras posibilidades a partir del tercer espejo. La facilitadora cerrará el espacio de los espejos, entonces podrá abrirse un espacio para el proceso de otra persona.

Como se dice al principio, los dos valores fundamentales del Forum son la confianza y la transparencia. Creamos un espacio de confianza, seguro, dónde todo es bienvenido, donde al abrirnos y mostrarnos creamos confianza, donde al ser recibidos en nuestra sombra, ganamos confianza. Al tiempo trabajamos la transparencia, cuento cosas de mí en el centro, algunas conocidas por las otras personas y otras no; por otra parte, los Espejos me pueden dar información sobre mí que desconozco y las demás si que ven en mí. El grupo, en su cualidad de ser más que la suma de las partes, puede acceder a informaciones e intuiciones nuevas a través de la sabiduría colectiva que también enriquecen el proceso.

Según la Teoría de Sistemas la retroalimentación es una de las cuatro propiedades de los sistemas vivos, y contribuye a la supervivencia, aprendizaje y evolución de estos. En este sentido, los Espejos quieren ir más allá de las reglas culturales de la cortesía, ofreciendo una información que pueda ser valiosa para la evolución del individuo. Otra de las cualidades de la transparencia es como esta contribuye a la cercanía entre los seres humanos. Lo expresado con honestidad nos acerca, sea agradable o desagradable, y lo no expresado, un rencor, un amor, nos aleja. Así la transparencia se perfila como el pegamento social entre los seres individuales, el ingrediente que resuelve la ecuación comunidad/individuo. En nuestra cultura usamos la cortesía y las reglas moralistas como pegamento social, y así pagamos el precio del cansancio que supone renunciar a la autenticidad propia de estar en contacto con una misma.

El grupo es un fractal del mundo. En el Forum sano "delante del mundo" lo que no es sólo mío, pertenece a la humanidad, y tomo responsabilidad de mi parte. Mi personalidad es el resultado del proceso de socialización. He creado mis acuerdos acerca de quién soy con mis círculos sociales y es el círculo el espacio de renegociación y creación de nuevos acuerdos más cercanos y sostenibles en relación a mi Ser. De la misma manera renegociamos y transformamos nuestra cultura.



Javi García Gaitán

 

Comunicación No Violenta

Gestión emocional individual, relacional y grupal

Facilitación grupal

 

lunes, 23 de noviembre de 2015

¿Cómo responder a los ataques terroristas?


www.latransformaciondelconflicto.es
Les comparto este texto de Marshall Rosenberg:
 
 
¿Cómo responder a los ataques terroristas?

“Después de los ataques […] millones de personas alrededor del mundo sienten profundo dolor. Se sienten encolerizados, asustados, impotentes —y muy vulnerables—. Muchos tienen una profunda necesidad de sentirse seguros otra vez; anhelan un mundo en el que puedan vivir en paz […] Otros desean venganza y castigo.
Algunos quieren que la paz y la seguridad sean los objetivos de las acciones que se tomen, otros quieren que las acciones se enfoquen en la represalia y el castigo.
Esto presenta un verdadero problema: si nuestros líderes basan sus acciones en la represalia y el castigo, yo creo que no pueden lograr el objetivo de seguridad y paz en el mundo.
¿Por qué digo esto?
Durante los últimos 35 años, mis colegas y yo hemos trabajado alrededor del mundo para ayudar a resolver conflictos entre pandillas, grupos étnicos, tribus y países.
Una y otra vez hemos observado que las acciones motivadas por el deseo de castigar generan represalias del otro lado, y que las acciones motivadas por un deseo de paz generan actos de paz del otro lado. En ambos casos las acciones crean ciclos que continúan par años, generaciones, siglos.
Yo y otros en mi organización hemos trabajado con personas de las partes en guerra en Ruanda, Burundi, Sierra Leona, Nigeria, Sudáfrica, Serbia, Croacia, Israel y Palestina. Nuestra experiencia nos ha enseñado que la seguridad y la paz reales se pueden lograr, aún con mucho en contra, sólo cuando las personas son capaces de ver la “humanidad” de aquellos que los atacan. Esto requiere de algo mucho más difícil que poner la otra mejilla: requiere de empatizar con los miedos, el dolor, la ira y las necesidades humanas insatisfechas que están detrás de los ataques.
Nuestro trabajo está diseñado para ayudarle a la gente a aprender a empatizar con las necesidades y las preocupaciones de la otra parte, y comenzar a ver que “el lado contrario” es simplemente un grupo de humanos tratando de protegerse y satisfacer sus necesidades. Hemos visto el odio y el deseo de castigo transformarse en esperanza, cuando las personas recibieron empatía de aquellos que habían matado a sus familias. Hemos visto a aquellos que cometieron la violencia lamentarlo sinceramente, cuando recibieron empatía de aquellos que habían sido afectados por sus acciones. Hemos visto a personas de ambos lados perder el deseo de castigarse mutuamente, y luego trabajar juntos para asegurar que las necesidades de todos se satisfagan. Hemos visto antiguos enemigos crear programas juntos para revertir el daño que habían creado y para asegurar la seguridad de generaciones futuras.
[…]
Si el objetivo [de la respuesta a los actor terroristas] es la represalia y el castigo, cada acción que tome será determinada por la respuesta a esta pregunta: “¿Esta acción nos acercará más a castigar a los responsables del dolor que hemos sufrido?”
En cambio, si su objetivo es la seguridad y la paz en el mundo, cada acción será determinada respondiendo esta muy distinta pregunta: “¿Esta acción nos acercará a la paz y a la seguridad duraderas para el mundo?” Es mi ferviente deseo que nuestros líderes no busquen el castigo, sino que se mantengan enfocados en crear la paz y la seguridad.
Para crear la seguridad a corto plazo, nos tendremos que proteger de más amenazas. Esto puede incluir acciones tomadas con, lo que yo llamo, el “uso protector de la fuerza.” Tal vez necesitemos capturar y encarcelar a los perpetradores para que no nos puedan atacar otra vez. Tal vez incluso tengamos que matar a algunos de ellos si no podemos restringirlos de otra manera.
Pero, para el largo plazo, también necesitamos comenzar a crear la seguridad y la paz duraderas en el mundo. Nuestros líderes necesitan establecer relaciones que den origen a una verdadera y permanente cooperación entre las naciones: necesitan comenzar ahora a cambiar las circunstancias que provocan comportamientos violentos. Los países ricos del mundo necesitan trabajar juntos para crear un mundo en el que toda la gente tenga acceso a los recursos básicos que sirven a la vida, así como protección a sus derechos humanos —un mundo donde toda la gente está segura y libre, y tenga la oportunidad de crear una vida satisfactoria—.
Si hay una respuesta al enorme problema que tenemos delante, es buscar soluciones que satisfagan las necesidades de todos los involucrados. Esto no es idealismo utópico: he visto soluciones así crearse —una y otra vez— alrededor del mundo.
 
www.latransformaciondelconflicto.es